Dedicat als neocons

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Fa temps que volia escriure un al·legat contra el liberalisme sense ànima que entre nosaltres començà a aplicar la senyora Thatcher a Anglaterra durant el seu mandat (1979-1990), i que ara els neocons defensen a ultrança. Elias Canetti ho farà per mi en un text que deixà escrit cap al final de la seva vida (ell va morir el 1994).

“Inglaterra es hoy el legado de un gobierno cuya única y sagrada receta fue el egoísmo. La gente estaba orgullosa de esa receta como de una nueva revelación; una secta de hombres con trajes a rayas finas se extendió por el país, se llamaban busy executives y pretendían extraer del país lo que antaño se acarreó desde todos los países de la tierra. Inglaterra decidió expoliarse a sí misma y para ello creó un ejército de yuppies. A cada cual se le prometió una casa, como el paraíso, pero en este mundo. La gente se lanzó al ataque y con una prisa muy poco inglesa consiguió el éxito. El Estado declaró muy orgulloso que ya no se ocuparía de nada más, pues cada uno se ocupaba de sí mismo. […] La hipocresía que había sido el verdadero aglutinante de la vida inglesa desapareció. En brevísimo tiempo se generalizó el lema: «Yo miro por mí, y que el diablo coja al prójimo». Ahí se demuestra –lo admito asombrado- que el egoísmo es un asunto tan apropiado para el sermón como la generosidad. Una mujer se convirtió en sumo predicador del país, fue descartando incansablemente todo lo que constituyera un beneficio público, para eso todo resultaba demasiado caro, mientras que nada era caro para uno mismo. El agua, el aire, la luz pasaron a manos de negociantes que, según las circunstancias, funcionaron o fallaron, más bien fallaron. Se declaró una pequeña guerra en las antípodas [es refereix a la guerra de las Malvinas entre Anglaterra i Argentina] para devolver a los mares del mundo la sensación de que eran ingleses. Fueron invocados Churchill en persona y el grave peligro que Inglaterra había corrido hacía unos años, todo resultó más eficaz porque las duras consignas provenían de una mujer que estaba casada con un simple millonario. Él se retiró a un segundo plano y no la estorbó. Gracias a ella algunas ciudades cayeron en la ruina y la desazón. Las escuelas perdieron calidad para que los niños pensaran pronto en sus propias iniciativas y su dureza de corazón. Lo que otros personajes de la vida pública habían propuesto con reservas, precisamente porque su corazóntambiéntenía algo que decir, se puso ahora en práctica sin consideraciones. Como todos los hombres tienden a la ruindad, que sólo con cierto esfuerzo reprimen, un suspiro de alivió corrió entre los ingleses, que de pronto podían ser tan abominables como el resto de la humanidad, y encima recibían elogios por ello.” (Elias Canetti, Fiesta bajo las bombas. Los años ingleses. Galaxia Gutenbert. Círculo de Lectores, Barcelona 2005)

¿Com em puc atrevir a parlar jo d’un tema com aquest si disposo d’aquest text sensacional del mestre Canetti?


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