Negre futur per a l’Estatut de Catalunya

by

L’expresident de la Generalitat Jordi Pujol va augurar despús-ahir que la discussió del Estatut en el TC “no acabarà bé”, ja que el tribunal emetrà una sentència que interpretarà a la baixa el text. Pujol va dir que el Govern socialista i el TC “més o menys ja ho tenen mastegat, ens faran aquesta jugada” i rebaixarà el Estatut mitjançant una interpretació restrictiva, i que així es planeja “des del primer dia”.

Així doncs, si l’expresident té raó i la cosa acaba malament, haurem de concloure que –com ell advertia- modificar l’estatut no feia cap falta, ja que es podia aconseguir el mateix sense fer el soroll que finalment s’ha fet.

Així ho veu també Jordi Juan que publica un article brillant a La Vanguardia sobre aquesta qüestió. En vull destacar alguns paràgrafs que són força crítics amb el tripartit que presidia Maragall, a qui, amb el temps (i potser no tardarem massa) haurem de considerar com un president força nefast per Catalunya:

Se embarcó a la ciudadanía en una aventura que despertó los más bajos instintos en muchos rincones de España, alentados por un PP tocado por el 11-M. Muchos lo dijeron – dijimos- entonces. Quizás no es el mejor momento para hacer una reforma de este tipo. Se pactó un Estatut de máximos que llenó de orgullo a la mayoría de catalanes, pero fue un espejismo que duró muy poco. El texto pasó el cepillo del Congreso y fue apoyado sin entusiasmo por una ligera mayoría de ciudadanos. Ahora, el Constitucional le acabará de dar la extremaunción. En este contexto, Zapatero ha emprendido una directa campaña de recuperación de una serie de competencias que estaban en manos de la Generalitat e imposición de otras nuevas. La tercera hora de castellano es el mejor ejemplo, pero ahí están la ley de Dependencia, la ley de Adopciones o el intento del ministro Sevilla de armonizar la relación entre las autonomías y el Gobierno.

¿Qué armas tiene Catalunya contra todo esto? Un president que llega justo con la voluntad de no enfrentarse cada día con Madrid; una Esquerra amordazada en el poder disfrutando del coche oficial; una CiU desorientada en la oposición que sólo sabe hacer agit-prop y pierde toda legitimidad; una sociedad civil que carece de un liderazgo intelectual potente que marque una línea coherente; una clase empresarial que se limita a crecer y ganar dinero, y que en todo caso sufre las consecuencias de la catástrofe política – opa de Gas Natural, crisis del cava-…

La conclusión será que habrá que buscar la felicidad en otro tema.

Anuncis

%d bloggers like this: